COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

DE SANTA MARÍA

Sede: Basílica de Santa María.

 

Indumentaria: Vesta marfil, capirote y fajín de terciopelo azul marino. Guantes y calcetines blancos y zapatos negros.

 

PasosSoledad de Santa María: anónimo, primera mitad del s. XX.


Los orígenes de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, erigida canónicamente en la Iglesia Parroquial de Santa María de Alicante, hoy Basílica, se remontan al siglo XVII. En el siglo XVIII, y coincidiendo con las obras de ampliación de la Parroquial, la Capilla del Baptisterio se convirtió, según reza la Crónica de D. Rafael Viravens, en la capilla titular de la cofradía, donde sus cofrades velaban “en ella los cadáveres ante un altar que se erigió”, hasta que en 1897 la trasladaron junto al altar mayor cuya decoración se encomendó al pintor D. Lorenzo Pericás Ferrer.

 

Tras la supresión de las procesiones del Jueves y Viernes Santo a finales del siglo XVIII, el clero parroquial consiguió, en 1819, el permiso oficial para organizar “una devota Procesión que representase el entierro de Nuestro Redentor Jesús”. Tras el paso austero de Nuestra Señora de la Soledad de Santa María, asistían la Corporación Municipal, el Gobernador Civil, los jefes y oficiales de las tropas, y los funcionarios del Estado. La banda de música militar y las fuerzas de guarnición de la plaza cerraban el cortejo procesional.

 

Con el correr de los años, y coincidiendo con la decadencia de la Semana Santa en los años setenta del siglo XX, la cofradía asistió a una época de recesión. 

 

Tras haberla cedido durante numerosos años para acompañar a la imagen del Santo Sepulcro en la procesión del Santo Entierro, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, propiedad de Dña. Natividad Serrano Rovira, fue donada a la Basílica de Santa María tras su fallecimiento en el año 1956.

 

Tras varios años de ausencia, fue el 29 de junio de 1982 cuando se reconstituyó la hermandad y un año después consiguió desfilar de nuevo por las calles de Alicante. Siguiendo la costumbre tradicional, la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad es la encargada de cerrar la Procesión Oficial del Santo Entierro. La Virgen de la Soledad es custodiada por la Escolta de Gran Gala del Ayuntamiento y los Caballeros Custodios cerrando la procesión del Santo Entierro la Presidencia Oficial encabezada por el Señor Obispo y la Corporación Municipal. 

 

La cofradía cuenta con el honor de tener entre sus miembros a Su Majestad La Reina de España Doña Sofía y a Su Alteza Real La Infanta Doña Margarita de Borbón.