REAL Y MUY ILUSTRE HERMANDAD SACRAMENTAL DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL MAR, NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES CORONADA Y SAN JUAN DE LA PALMA

Sede: Basílica de Santa María.

 

Indumentaria: Vesta y capirote blanco. Faja de esparto. Zapato blanco.

 

Pasos: Cristo del Mar: Castillo Lastrucci, 1942.

Virgen de los Dolores y San Juan de la Palma

Ntra. Sra. de los Dolores Coronada: napolitana anónima de finales del s. XVI.

San Juan de la Palma: Castillo Lastrucci, 1942.

 

Web: Hermandad del Cristo del Mar


El Padre Jesuita Rafael Esplá Rizo funda en el año 1917 la Cofradía de la Virgen Dolorosa en el Convento del Carmen del alicantino barrio de Santa Cruz, teniendo su primera salida procesional en 1918 procesionando una bellísima Dolorosa del imaginero D. Francisco Salzillo que su fundador regalase a los integrantes de la hermandad y que se encontraba al culto en la iglesia del convento del Carmen.

 

Al año siguiente, en 1919, el Padre Esplá continúa transmitiendo su ilusión a los jóvenes integrantes de las Congregaciones Marianas de San Luis Gonzaga y de San Estanislao de Kostka por la cofradía recientemente creada animándoles a formar parte activa de la misma. Dentro de ella, aparecen los “sanjuanistas” o devotos de San Juan Evangelista y los “Luises” devotos de la Dolorosa. Esa devoción por San Juan tuvo como resultado la inclusión del discípulo amado en la hermandad.

 

La noche del 11 de Mayo de 1931, en medio de grandes movimientos anticlericales que se vivieron en la ciudad de Alicante, se producirá la desgracia más importante en la historia de la cofradía: un grupo de incontrolados incendian la Iglesia del Carmen y con ella, al igual que sucedió en miles de iglesias en toda España, ardieron las imágenes de la Dolorosa y de San Juan Evangelista, así como todos sus enseres. Prácticamente, la cofradía queda disuelta y hasta el final de la ya inminente Guerra Civil no volverá a procesionar. Sin embargo, sus integrantes proseguirán con el culto a sus titulares en la clandestinidad hasta el final de la guerra.

 

En 1940, la Hermandad se reorganiza. Los supervivientes de entonces vuelven a reunirse con más ilusión, si cabe, que la primera vez y hablan de volver cuanto antes a dar vida a la congregación y culto a sus antiguos patronos. El día 31 de Marzo de 1942, la nueva Dolorosa, una talla napolitana de finales del s. XVI rescatada de un incendio en el norte de España,  vuelve a salir de nuevo sola, ahora desde la Iglesia de Santa María, a cargo de los PP. Jesuitas.

 

En 1943 llegan a Alicante desde el taller de D. Antonio Castillo Lastrucci de Sevilla las imágenes del Santísimo Cristo del Mar y de San Juan Evangelista, que adopta el sobrenombre de San Juan de la Palma. Desde este año, ininterrumpidamente, acompañarán a Nuestra Señora de los Dolores en la Estación de Penitencia de la cofradía.

 

Cabe destacar también el valiosísimo conjunto de palio y manto de la Virgen de los Dolores, que es conocido popularmente como "de las palomas", llamado así por llevar bordado, además de un sinfín de filigranas, un delicado juego de 43 palomas bordadas en plata con las alas al aire sujetas por muelles. Mide 5 metros de largo por 4’5 de ancho y cuando es movido por los costaleros produce el efecto en las palomas de ir  volando, batiendo sus alas.

 

La hermandad celebró su centenario en el año 2017, siendo su Dolorosa coronada canónicamente y  recibiendo los títulos de "Real" y "Muy Iilustre".